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Armería, Colima.– Las playas del municipio de Armería enfrentan un panorama de severas afectaciones después del intenso oleaje y las marejadas provocadas por el huracán Polo, que durante las últimas horas golpearon con fuerza las comunidades costeras de El Paraíso y Cuyutlán.

Aunque el centro del poderoso ciclón permaneció mar adentro y no ingresó directamente a Colima, su amplia circulación generó un oleaje extraordinario en el litoral, suficiente para provocar inundaciones, daños en negocios, afectaciones en infraestructura turística y acumulación de grandes cantidades de arena, ramas y residuos en diversos sectores de la costa.

El escenario dejó imágenes impresionantes: enormes olas avanzando más allá de la línea habitual de playa, agua ingresando a establecimientos, calles cubiertas por el mar y comerciantes intentando proteger lo que pudieron ante la fuerza de las marejadas.

El Paraíso, una de las zonas más golpeadas

Playa El Paraíso fue uno de los puntos donde el impacto del mar resultó más evidente.

El oleaje rebasó la zona de playa y alcanzó restaurantes, enramadas, áreas de servicio y vialidades de la comunidad.

Hasta el momento se tienen contabilizadas al menos siete enramadas afectadas, aunque la evaluación completa todavía deberá determinar la magnitud real de las pérdidas.

Las olas golpearon directamente las estructuras ubicadas frente al océano, dañando palapas, mobiliario y diferentes áreas utilizadas por los prestadores de servicios turísticos.

Algunos comerciantes lograron retirar previamente refrigeradores, equipo y pertenencias ante la advertencia del incremento del oleaje, evitando que las pérdidas fueran todavía mayores.

Sin embargo, muchas estructuras quedaron expuestas completamente a la fuerza del agua.

El mar atravesó establecimientos y llegó a las calles

En las horas más intensas del fenómeno, las marejadas avanzaron considerablemente tierra adentro.

El agua atravesó zonas comerciales y alcanzó calles de Playa El Paraíso, dejando arena, ramas, basura y distintos materiales sobre las vialidades.

Uno de los aspectos que llamó particularmente la atención fue que en esta ocasión el mar golpeó con mayor intensidad una zona diferente de la comunidad a la que tradicionalmente presenta las mayores afectaciones durante episodios de oleaje elevado.

La dirección de las marejadas concentró buena parte de los daños precisamente en el sector donde se encuentran varias de las enramadas y restaurantes.

Cuyutlán también recibió el impacto de las enormes marejadas

La histórica playa de Cuyutlán tampoco escapó a los efectos del huracán Polo.

Durante el periodo de mayor intensidad del fenómeno se registraron enormes olas en este punto del municipio, obligando a reforzar las medidas de seguridad y mantener a la población alejada del mar.

Las marejadas golpearon con fuerza el frente costero de Cuyutlán y alcanzaron sectores cercanos a establecimientos e infraestructura ubicada junto a la playa.

El comportamiento del océano cambió completamente el aspecto habitual de la zona turística durante varias horas.

El fuerte oleaje arrastró arena y residuos y provocó afectaciones en distintos puntos del litoral.

Comerciantes y habitantes permanecieron atentos ante la posibilidad de que nuevas marejadas ingresaran todavía más hacia tierra firme.

A diferencia de El Paraíso, donde ya existe un reporte preliminar que confirma por lo menos siete enramadas afectadas, en Cuyutlán todavía no existe un balance público definitivo que permita establecer cuántos establecimientos o propiedades resultaron dañados.

Por ello, la dimensión económica total de los daños en esta comunidad deberá conocerse conforme avancen las revisiones.

Dos de las principales playas de Armería golpeadas simultáneamente

La situación registrada en El Paraíso y Cuyutlán convierte este episodio en una afectación importante para la costa del municipio de Armería.

Ambas comunidades dependen en buena medida de las actividades relacionadas con el turismo, restaurantes, comercio y servicios de playa.

Por ello, los daños no solamente representan pérdidas materiales.

Cada día que los establecimientos permanecen cerrados o trabajando parcialmente significa también pérdida de ingresos para decenas de familias que dependen directamente de los visitantes.

Restaurantes, cocinas, vendedores, trabajadores de servicios turísticos y pequeños comerciantes forman parte de una cadena económica que resulta afectada cuando las condiciones del mar obligan a suspender las actividades.

Olas de varios metros azotaron la costa de Colima

La fuerza del océano fue provocada por la enorme circulación asociada al huracán Polo.

Durante la contingencia se advirtió sobre oleaje de varios metros de altura en las costas colimenses, además de fuertes corrientes y marejadas capaces de avanzar considerablemente sobre la zona costera.

En algunos sectores del estado se observaron olas de dimensiones extraordinarias que llegaron a superar la altura de estructuras ubicadas frente al mar.

La peligrosidad no depende exclusivamente de la altura de cada ola.

Las corrientes de retorno, el agua acumulada y la llegada consecutiva de nuevas marejadas pueden arrastrar personas, vehículos, mobiliario y diferentes objetos hacia el océano.

Accesos restringidos y playas cerradas

Ante la magnitud del fenómeno, las autoridades determinaron restringir el ingreso a diferentes playas de Colima.

En el municipio de Armería se realizaron recorridos preventivos tanto en El Paraíso como en Cuyutlán, solicitando a habitantes y visitantes mantenerse alejados del océano.

Durante la emergencia se estableció bandera negra, que representa prohibición total para ingresar a determinadas zonas de playa debido al peligro extremo.

En Playa El Paraíso se anunció que el cierre preventivo permanecería al menos hasta el domingo 27 de septiembre, dependiendo de la evolución de las condiciones marítimas.

La recomendación sigue siendo no acercarse al litoral mientras continúe oleaje peligroso, incluso aunque aparentemente el mar se encuentre tranquilo durante algunos minutos.

Habitantes protegieron sus pertenencias

La experiencia de quienes viven en las comunidades costeras permitió que muchas familias tomaran precauciones con anticipación.

En El Paraíso, varios propietarios comenzaron a retirar mobiliario, refrigeradores y equipos antes de que llegaran las marejadas más intensas.

Otros habitantes decidieron salir temporalmente de la comunidad y trasladarse con familiares.

Alrededor de 40 familias permanecían en El Paraíso durante la contingencia, principalmente en zonas posteriores a la primera línea de playa.

Protección Civil mantuvo vigilancia ante la posibilidad de realizar evacuaciones en caso de que las condiciones empeoraran.

En Cuyutlán también se efectuaron recorridos y avisos preventivos para evitar que habitantes, turistas y curiosos se aproximaran al mar durante las horas más peligrosas.

Comienza la limpieza, pero falta conocer el daño total

Conforme disminuyó parcialmente la intensidad de las marejadas comenzaron también los primeros trabajos de limpieza y evaluación.

El agua dejó arena, ramas, basura y diferentes objetos acumulados en calles, accesos y áreas cercanas a la playa.

Ahora será necesario retirar todo ese material y posteriormente realizar revisiones más detalladas de restaurantes, enramadas, instalaciones eléctricas, estructuras, equipos y demás infraestructura que estuvo en contacto con el agua.

Uno de los problemas más importantes es precisamente el agua salada, debido a que puede provocar deterioro posterior en instalaciones eléctricas, estructuras metálicas, motores, refrigeradores y otros equipos, aun cuando aparentemente continúen funcionando después de la inundación.

Todavía no hay una cifra económica definitiva

Por el momento no existe una cantidad oficial que represente el costo total de los daños ocasionados en las playas de Armería.

La cifra deberá integrar las afectaciones en establecimientos turísticos, infraestructura, mobiliario, equipo, vialidades y otros bienes.

En El Paraíso ya existe confirmación preliminar de por lo menos siete enramadas afectadas.

En Cuyutlán continúa la revisión y aún falta conocer públicamente el balance completo.

Por ello, cualquier estimación económica difundida antes de concluir las inspecciones deberá considerarse provisional.

El turismo costero de Armería enfrenta nuevamente una recuperación

Cuyutlán y El Paraíso son dos de los sitios turísticos más representativos del municipio de Armería.

Cuyutlán conserva además un enorme valor histórico para Colima por su playa, sus salinas y su tradición turística, mientras El Paraíso se ha convertido durante décadas en uno de los principales destinos gastronómicos y recreativos para habitantes del estado y visitantes.

Lo ocurrido vuelve a evidenciar la vulnerabilidad de las comunidades ubicadas directamente frente al océano.

No es necesario que el centro de un huracán toque tierra para ocasionar daños importantes.

En esta ocasión, fueron precisamente sus efectos indirectos —principalmente las enormes marejadas— los que terminaron golpeando severamente la costa.

El Paraíso y Cuyutlán tendrán que levantarse nuevamente

Una vez que desaparezca completamente el riesgo por oleaje, comenzará una etapa que puede extenderse durante varios días: limpiar, contabilizar pérdidas, reparar establecimientos y recuperar las condiciones necesarias para recibir nuevamente visitantes.

El Paraíso y Cuyutlán son comunidades acostumbradas a convivir con el océano y también a enfrentar fenómenos naturales.

Esta vez, sin embargo, la fuerza de las marejadas volvió a recordar hasta dónde puede avanzar el mar cuando existen condiciones extraordinarias.

El saldo preliminar en las playas de Armería incluye enramadas y negocios afectados, infraestructura turística dañada, calles alcanzadas por el agua, acumulación de arena y residuos, pérdidas materiales y suspensión temporal de actividades, mientras continúa el levantamiento completo de daños.

La prioridad ahora es proteger a la población, permitir que las condiciones marítimas regresen a la normalidad y comenzar la recuperación de El Paraíso y Cuyutlán, dos comunidades emblemáticas de la costa de Armería.

Información actualizada al viernes 25 de septiembre de 2026, con seguimiento durante las primeras horas del sábado 26.